
Uno de los conceptos más importantes en la física es el concepto de partícula. Este concepto está vinculado fuertemente a una rama de la física llamada mecánica que estudia el movimiento de los cuerpos. Se puede decir que el concepto de partícula es la piedra angular de la mecánica pues es una de las reducciones más fuertes que se pueden hacer de un sistema físico. Una de las cuestiones necesarias que hay que hacer notar es que en la actualidad se habla mucho de partículas y tenemos que hacer una distinción entre lo que se diga por ahí acerca de los electrones, quarks y bichos raros y lo que vamos a entender aquí por partícula para la mecánica. Así pues, ¿qué es una partícula? Primero, es un objeto sin dimensiones, un punto en el espacio. Pero no es un punto cualquiera, es un punto que tiene una propiedad fundamental: tiene masa. No nos dedicaremos ahora a discutir que significa tener masa, pues es algo que ha quebrado a los físicos largos tiempo y todos los anuncios del Gran Colisionador de Hadrones (LHC por sus siglas en inglés) van orientados a conseguir más presupuesto para encontrar al Boson de Higgs que respondería un poco más a lo que entendemos por masa. Pero, regresando a nuestro punto. Una partícula es un objeto puntual y con masa. Claro, que puede tener otras propiedades como carga eléctrica y espín, pero no nos complicaremos más de lo que me estoy complicando ahora. En resumen, una partícula es un objeto puntual con masa. Ahora, ¿para qué necesitamos un objeto así? Uno de los puntos fundamentales que no hay que olvidar es tratar de entender el porqué a alguien en algún momento de la historia se le ocurrió crear un objeto tan raro. Bueno, pues primero, nos interesa describir el movimiento de un cuerpo, esto es, la trayectoria que sigue en el espacio. Entonces, como una aproximación muy "chacal" decimos que no nos importa que forma tenga, ni siquiera su tamaño, sino que lo vamos a imaginar como un punto, y los puntos por donde ese punto pase será su trayectoria (es decir, la línea que une todos esos puntos). Entonces, un tomate lanzado a la cara de un payaso sin sentido del humor, se puede aproximar a una partícula. Consideramos al tomate un punto, con cierta masa (digamos los gramos que pese cuando lo fuimos a comprar al supermercado con la malévola intención de lanzárselo al payaso) y su trayectoria será la línea que siga de nuestra mano a la cara del payaso. Eso es lo que queremos describir, cómo viaja el tomate a la cara del payaso, por qué después de soltarlo viaja como lo hace, etc. Y no nos importa (por el momento) si el tomate estaba maduro o no, sino que era un cuerpo en movimiento. Esta reducción, que llamamos partícula, puede ser tan drástica que podemos considerarte a ti, o a mi, o a una pelota, un plátano o un coche, o incluso a la Tierra, o a la Vía Láctea una partícula, es decir, un objeto puntual con masa, para efectos prácticos de su movimiento en el espacio. Si, ¡a la Tierra como un punto!